
Hoy, en el Día Internacional de la Dignidad de NNATs, seguimos exigiendo y luchando por conquistar nuestros derechos. A 34 años de la Convención sobre los Derechos del Niño, el Estado paraguayo sigue en deuda. A pesar de las condiciones adversas, día a día continuamos nuestra lucha junto a nuestras familias para mejorar nuestra calidad de vida.
Esta lucha y la identidad de nosotras y nosotros, las niñas, los niños y adolescentes trabajadores, se ven fortalecidas por valores humanos e indispensables como la solidaridad, la ayuda mutua y la honestidad al construir nuestras vidas con nuestro trabajo.
Valoramos nuestros trabajos en nuestras casas, comunidades, escuelas, mercados, plazas, calles y en nuestra organización.
NNATs estamos unidos en dignidad y en la lucha por nuestros derechos. Organizados por nuestra dignidad con solidaridad, 24 años después seguimos gritando: “Sí al trabajo digno, y no a la explotación”