¡Por nuestros derechos, con nuestras voces, por nuestra dignidad!
Niñas, niños y adolescentes de diversos grupos y localidades presentaron ante la sociedad y las autoridades sus reflexiones y exigencias sobre la situación de sus derechos en Paraguay.
Fuente: CDIA – CDIA Observa
Las voces de niñas, niños y adolescentes deben ser tenidas en cuenta siempre. El Estado debe promover y proteger sus derechos, creando entornos seguros y justos para su participación, autonomía progresiva y desarrollo armónico.Los datos sobre los niveles de pobreza en niñas, niños y adolescentes exigen un compromiso firme del Estado, para implementar políticas efectivas que erradiquen la pobreza y las desigualdades, garantizando un presente más justo y equitativo para todas las personas.1 de cada 4 niñas, niños y adolescentes, entre 5 y 17 años, se encuentra en exclusión educativa. El Estado debe abordar las diversas realidades socioeconómicas, para garantizar y proteger los derechos humanos.Los derechos a estudiar, jugar, vivir sin violencias, entre otros, deben ser garantizados, junto con las condiciones para un trabajo digno, sin explotaciones, para ayudar a sus familias, dada la pobreza y desigualdades que se tienen en Paraguay. La garantía de derechos humanos es clave para una sociedad justa, pacífica y respetuosa de las personas en toda su diversidad.El derecho a la salud, a la alimentación adecuada y a la protección deben ser garantizados a todas las niñas, niños y adolescentes; es urgente reforzar las políticas públicas y presupuestos para la protección social de todas las personas en Paraguay.La protección y salvaguarda de los derechos de niñas, niños y adolescentes es una responsabilidad ineludible del Estado. Es urgente la necesidad de fortalecer las políticas y mecanismos de prevención, atención y protección para garantizar que cada NNA viva libre sin violencias.Es una realidad alarmante que debe dejar de ser ignorada, y precisa del accionar efectivo del Estado y todas sus autoridades para prevenir las situaciones de abuso sexual, proteger los derechos y el bienestar, brindando educación y salud integral, garantizando un real desarrollo armónico en sus trayectorias de vida. El embarazo en niñas es una realidad alarmante que debe dejar de ser ignorada, y precisa del accionar efectivo del Estado y todas sus autoridades para prevenir las situaciones de abuso sexual. Es necesario brindar educación y salud integral, garantizando un real desarrollo armónico en sus trayectorias de vida.