El equipo de ÚH en tu barrio entrevistó a miembros de la CONNATs y rescata testimonios de adolescentes y jóvenes que desde pequeños aprendieron a ganarse la vida.
Redacción Regional | CIUDAD DEL ESTE
Niños que trabajan desde los 8 años de edad y adultos que los apoyan en esta necesidad, integran la Coordinación Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores (CONNATs) en Ciudad del Este.
La organización permite compartir experiencias entre sus miembros y ayudar a los niños y adolescentes trabajadores. Aunque existen convenios internacionales y el propio Código Nacional de la Niñez y la Adolescencia prohíba el trabajo infantil, la situación de pobreza obliga a cientos de niños a salir a las calles para ganar dinero y aportar económicamente a sus familias.
La Coordinación Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores nació hace 9 años. Empezó con un pequeño grupo en Fernando de la Mora. Hoy la CONNATs tiene instalada sus bases en varios puntos del país, entre ellos Alto Paraná. La organización trabaja en distintos barrios del décimo departamento.
“Es importante aclarar que la CONNATs no apoya la explotación infantil, ahí se ve la prostitución, niños en el semáforo, que no estudian, la organización trata de apoyar a los niños y adolescentes que trabajan y estudian a su vez. Nos reunimos semanalmente y vemos películas, hablamos, observamos si hay un problema familiar, y a la vez reclamamos como organización sus derechos, en la escuela más que nada”, relató Julia Cardozo, encargada del grupo e integrante de la organización a más de 6 años.
Explicó que tratan de mejorar las condiciones de trabajo de cada integrante, porque hay una situación de pobreza muy grande en distintos barrios, que obliga a toda la familia a salir para trabajar, a las madres a salir llevando a sus chicos al trabajo, o a los hermanos a cuidar de otros y ayudar en la casa.
“La iniciativa nace de los mismos chicos, las reuniones que tenemos semanalmente, las soluciones los plantean ellos mismos, nosotros los adultos le apoyamos en lo que ellos decidan y les encaminamos a cómo deben hacerlo. Hacemos charlas para niños de prevención de consumo de drogas, decimos que sucedería si es que ellos hacen eso, y así los mismos niños comentan en su entorno, es una cadena, y ayuda mutua, tanto nosotros le ayudamos a ellos como ellos a nosotros, demostrando su fortaleza y manera de vivir”, contó Julia.
EXPERIENCIA DE LOS ADOLESCENTES
Irene, Karen, Rodrigo y Pablo entre muchos otros son jóvenes que desde pequeños trabajaron para ayudar en el sustento diario de la familia, hoy cursan estudios terciarios o están por terminar sus estudios secundarios con buenas calificaciones.
“Yo trabajé desde pequeña, y desde que mamá no está, me encargo del puesto que dejó en el mercado, me levanto a las 3:00 de la mañana para fritar empanadas, cuido a mi sobrino y me encargo de prepararlo para ir a la escuela, también estudio en la universidad, y logro buenos resultados”, relató Irene Insaurralde, encargada de los niños de la organización.
Rodrigo Giménez dijo: “Pensamos que uno trabaja no solo por necesidad, hoy por hoy nosotros tenemos esas ganas de trabajar, y es una satisfacción muy grande estudiar y a la vez obtener buenas calificaciones, y encima de todo saber que estas ayudando a tu familia, con un poco de esfuerzo uno logra sus objetivos. Cuando uno trabaja desde pequeño, aprende a ser más responsable, el trabajo dignifica.”
“Yo tenía un trabajo que me consumía mucho tiempo y a la vez debía entregar un proyecto en el colegio, entonces en mi almuerzo, mientras comía escribía, y así uno ve como terminar y organizar su tiempo. No debemos criminalizar porque sabemos que existen convenios, pero si realmente yo tengo las condiciones, si tengo para estudiar, para comer, para salud, entonces no salgo a trabajar desde pequeño, entonces para cumplir las mínimas convenciones debe haber condiciones del Estado”, resaltó Pablo Rojas.
“No importa uno debe luchar por sus sueños y metas que no por qué este en malas condiciones, uno debe intentar salir adelante, luchar por esas metas y recordar de que no estamos solos de que nuestra organización es nuestra mayor fortaleza mas los amigos y la familia que nunca se den por vencido que hay que luchar por los sueños que para eso están”, finalizó Karen Villalba.
La CONNATs y el trabajo con los padres
La CONNATs también ayuda a los padres a exigir sus derechos en la escuela, como la educación gratuita en hechos y no sólo en palabras. “Como organización logramos que los integrantes no paguen la inscripción, que no sean retenidas sus libretas, y así vamos logrando nuestros objetivos, e intentamos luchar por todos los demás que no están en la organización, y obtener una educación gratuita, pero en las escuelas ya no somos vistos con buenos ojos” continuó Julia.
Hoy la CONNATs tiene un proyecto de obtener un puesto de frutas y vender ensalada de frutas artesanales, para dar más fuente de trabajo digno a niños y adolescentes que necesitan. Para ello entregaron su proyecto a la Itaipú, donde requieren una carta apoyo de la Secretaría de la Niñez para poder aprobarlo.
Artícuo de Última Hora: https://www.ultimahora.com/ninos-y-adolescentes-trabajadores-se-organizan-salir-adelante-n457365