
PRESENTACIÓN
En Paraguay, desde el año 1948 por Decreto N° 27.484 del Poder Ejecutivo, se establece el 16 de agosto como el Día del Niño y la Niña, en conmemoración de la batalla de Acosta Ñú de 1869, en la que fueron asesinados miles de niños en la Guerra de la Triple Alianza1. No obstante, para la CDIA, más que una fecha de orgullo nacional, es una fecha para recordar que el Estado debe proteger a las niñas, niños y adolescentes en situaciones relacionadas a conflictos armados, como indica el Protocolo Facultativo Relativo a la Participación de Niños en Conflictos Armados del Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, aprobado por Paraguay a través de la Ley N.° 1897/2016. Además, es una ocasión para recordar cómo está avanzado el país en la construcción de un entorno mejor para que ellas y ellos vivan una vida digna, libre de todo tipo de violencias.
En ese marco, se presenta el “Boletín de Datos e Indicadores de Niñez y Adolescencia en Paraguay”, resultado de una recopilación de datos estadísticos provenientes de diversas instituciones del Estado, relacionados con la situación de niñas, niños y adolescentes (NNA) del país, respecto a seis dimensiones: demografía, economía, salud, educación, violencias y participación protagónica de NNA.
El propósito principal de este boletín es servir como una herramienta de información precisa y actualizada, donde encontrar datos que reflejan las diversas realidades de NNA del país, para la toma de decisiones basada en datos, el monitoreo e incidencia en políticas públicas existentes y para el diseño y/o ajuste de políticas y programas que respondan a las problemáticas y necesidades a las que se enfrentan las NNA, sus familias y comunidades.
Por otro lado, este año 2024, hacemos un especial énfasis al derecho de participación protagónica de NNA. Una manera asertiva de encontrar mejores alternativas de solución a las problemáticas que enfrentan la niñez y la adolescencia es escuchando sus voces, dándoles el protagonismo que les corresponde, ya que son quienes conocen mejor sus realidades. Para ello, es preciso derribar el adultocentrismo y las barreras que obstaculizan la participación de NNA en los espacios de decisión sobre los temas que les afectan.
En los distintos ámbitos formales de participación de NNA, aún persisten muchas barreras que no les permiten participar activamente, como ocurre en los espacios del ámbito educativo. Los Consejos escolares, los Centros de Estudiantes y los gremios estudiantiles necesitan ser promovidos más allá de cumplir con la normativa vigente; requieren un acompañamiento efectivo y un monitoreo continuo para asegurar que las escuelas y colegios de enseñanza pública permitan la participación activa de las y los estudiantes, a través de procesos que fomenten el ejercicio de la ciudadanía y una cultura democrática y transparente.
Asimismo, los Consejos Municipales y Departamentales de Niñez y Adolescencia, que de acuerdo a la Ley N.° 1680/2001, entre sus integrantes, deben incluir a grupos organizados de NNA. Sin embargo, de los 17 departamentos del país, solo en 11 existen consejos departamentales, y de estos, solo 9 cuentan con participación de NNA.
Además, existen otros espacios de participación formal de la niñez y la adolescencia, como las rendiciones de cuenta de diferentes instituciones del Estado, el Consejo Nacional de Niñez, y otros, donde no se visualiza una clara y real participación de NNA de diversas realidades, organizaciones, sectores y zonas geográficas del país. Por tanto, es necesario que el Estado asuma un proceso de fortalecimiento para que esta participación en el marco de metodologías basadas en el enfoque de derechos, el diálogo plural, intergeneracional y respetuoso y la toma de decisiones que tenga en cuenta sus voces. Sin embargo, en el contexto actual se visibilizan intentos constantes de censura, lo que perjudica la participación, la vigilancia e incidencia sobre el accionar del Estado.
En contraste, existen espacios de participación de NNA que son promovidos por las organizaciones de la sociedad civil, desde distintos sectores y territorios, buscando que las NNA puedan contar con la formación, herramientas e información necesaria para participar activamente en los distintos espacios en y fuera de sus comunidades.
Esta fecha, es una oportunidad para la reflexión y un llamado a la acción por parte de las autoridades que tienen la responsabilidad de garantizar mejores condiciones de vida para todas las personas, en especial de NNA, sin discriminación. Instamos al Estado, a asumir su rol de garante de derechos, con la responsabilidad requerida para abordar efectivamente los desafíos presentados y a reafirmar su compromiso con la realidad actual y futura de los derechos de las niñas, niños, adolescentes y sus familias.