El juego es una actividad universal, inherente y necesaria en el desarrollo de la niñez. Las actividades recreativas generan bienestar e impactan significativamente en la salud. Promueven la imaginación, favorecen las habilidades de comunicación social entre pares e intergeneracional. También permite elaborar conflictos, miedos y frustraciones. Fomenta el desarrollo de diversas habilidades como la creatividad, atención, motricidad, estructura del lenguaje y el pensamiento.
Las actividades lúdicas son una de las maneras en las que los niños y niñas se apropian de la cultura, al mismo tiempo que los diversos contextos de la infancia determinan las diferentes formas que asume el juego, y la importancia que su entorno le da a esta actividad. 1
Jugar es un derecho, a pesar de que existen múltiples limitaciones para ejercerlo. Es responsabilidad del mundo adulto reconocer esta legitimidad y brindar el apoyo necesario, al mismo tiempo que los gobiernos deben obrar por la promoción y protección de estas condiciones. 2

Fuente/Artículo de:
El juego: su importancia en el desarrollo y la promoción de la interculturalidad