El primer encuentro en Kundapur (India), 1996.

En noviembre y diciembre de 1996, el primer encuentro intercontinental tuvo lugar en la ciudad de Kundapur, en el sur de la India. Asistieron 34 delegados de 33 países. Tras 14 días de intensas discusiones, acordaron diez demandas comunes. Desde entonces, estos “10 Puntos de Kundapur” han sido considerados como el primer manifiesto más importante de los niños y las niñas trabajadores a través de las fronteras nacionales y culturales*:
  1. Nosotros deseamos que sean reconocidos nuestros problemas, nuestras iniciativas, nuestras propuestas y nuestros procesos de organización.
  2. Nosotros estamos contra el boicot de los productos fabricados por niños y niñas.
  3. Nosotros queremos respeto y seguridad para nuestro trabajo.
  4. Nosotros queremos una educación con métodos adecuados a nuestra situación
  5. Nosotros queremos una formación profesional idónea a nuestro contexto.
  6. Nosotros queremos tener acceso a buenas condiciones de salud.
  7. Nosotros queremos ser consultados para cada decisión que nos soliciten, local, nacional e internacional.
  8. Nosotros queremos que se desencadene una lucha contra las razones que originan nuestra situación y en primer lugar la pobreza.
  9. Nosotros deseamos que se efectúen más actividades numerosas en las zonas rurales, que permitan que los niños no sean obligados a ir a la ciudad.
  10. Nosotros estamos en contra el aprovechamiento y la explotación de nuestro trabajo, pero estamos a favor del trabajo digno y con horarios adecuados a nuestra educación y a nuestro esparcimiento.
Hoy recordando este día tan memorable para nuestra organización, revalorizamos estos diez puntos y nuestro objetivo común: “un mundo sin pobreza, explotación, discriminación y opresión en el que los niños y las niñas sean libres de decidir si quieren trabajar y cómo. Los que trabajan deben poder hacerlo con dignidad. Por lo tanto, exigimos el derecho de todos los niños y las niñas a vivir en condiciones humanas, a ser respetados como sujetos con sus propias opiniones y necesidades, y a recibir una educación gratuita, cualificada y orientada a la vida”.
Como NNATs, nos damos cuenta de que seguimos aprendiendo muchas cosas, que muchas veces solo la organización de NNATs nos da esa oportunidad “la de aprender la solidaridad (techakuaa), el respeto y el compañerismo. El valor de ayudar a nuestras familias; aquellos valores que nos permite ver la vida diferente”.

Algunos compañeros/as nos cuentan sus experiencias como Niñas, Niños y Adolescentes organizados/as.

Ángel trabaja de ayudante con su familia en el puesto de venta de Churas en el mercado, nos cuenta que se siente muy bien ayudando y aportando con su familia, acaba de terminar la escuela y paso al 6to grado con mención de honor. “A veces estoy un poco cansado, pero con todas las pilas para salir adelante todos juntos y nos túrnanos con mis hermanos para ayudarnos en las tareas” comentó.
Aleida, vive en la zona rural (Comunidad Comuneros), tiene 13 años y acaba de pasar al 7mo grado, también con mención de Honor y muy orgullosa ella nos cuenta como trabaja la tierra en la huerta y atiende a los animales que les sirve para el auto sustento y en épocas donde producen maíz, maní y otros productos, también generan renta, es decir venden los productos.
Fabiola trabajaba en el centro de CDE, con su mamá, su papá y sus hermanos, hasta que el COVID hizo que  se cerrara su puesto de venta familiar, hoy ella y otras compas trabajan ayudando a los vecinos, limpiando sus casas y ayudando a su mamá (que trabaja todo el día)  en los quehaceres de la casa, esto también lo hace con sus hermanos varones, con una mezcla de melancolía y orgullo nos cuenta que desde que murió su papá (el año pasado durante la pandemia del COVID) todos y todas en mi casa trabajamos, nos ayudamos para salir adelante. “Con el trabajo y la organización logramos demostrar que somos capaces de aportar cosas para el País y para nuestros hogares”, terminaba diciendo Fabiola
“También queremos resaltar que como organización nos organizamos para poder dignificar nuestro trabajo y que se haga en buenas condiciones”, resaltó.
En Fernando de la Mora funciona la Panadería del Pueblo para el Pueblo, dónde como organización encontramos un espacio para trabajar dignamente, en buenas condiciones; en este emprendimiento nos apoya y acompaña la Asociación Callescuela, y estamos llegando a fin de año y así entra la temporada de ventas de los riquísimos Pan dulces, muy solicitados en estas fiestas.
Evelin es miembro de la CONNATs y trabaja en la panadería, ella nos cuenta que a full están recepcionando los pedidos de pan dulces y realizando las ferias de venta permanente frente al local de la CONNATs. Esperan tener buena venta para este fin de año y de más estar decir que se siente muy orgullosa de formar parte de la panadería.
Es así que colectivamente juntos y juntas seguiremos luchando por el trabajo digno, y por la eliminación de la explotación de todo tipo, seguiremos elevando nuestra voz para que seamos escuchados, que se nos tome en cuenta en las decisiones que hablen de los niños, las niñas y adolescentes, nuestros derechos no se pueden negociar: la salud y la educación en primer lugar, por lo que seguiremos organizándonos para seguir luchando por ellos.

FELIZ DIA DE LA DIGNIDAD A TODOS TODAS LOS Y LAS NIÑAS/OS ADOLESCENTES TRABAJADORES DE PARAGUAY, DE AMERICA LATINA Y DEL MUNDO!

Y ALEEERTA SEGUIMOS ORGANIZANDONOS

 

Fuente: PRONATS*

Equipo de Comunicación CONNATs

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